Devocional 2 de Marzo 2018

FRACASO Y PERDÓN


Juan 18:27 Negó Pedro otra vez; y en seguida cantó el gallo.

Juan 21:15 Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos.

El primer texto ha sido y es motivo de múltiples estudios bíblicos para mostrar la fragilidad del ser humano, su inseguridad, la debilidad en la fe y algunos más allá hablan de la traición y la absoluta falta de lealtad.

Pero haciendo una lectura cuidadosa encontramos que de los once solamente Juan y Pedro siguieron al Señor hasta la casa del sacerdote Caifás, leemos que Pedro entró por influencia de Juan al patio de la casa donde ocurrió la reiterada negación del Señor, pero no encontramos que alguno de los otros hiciera algo; más tarde solo Juan está cerca en el lugar de la crucifixión; los demás… Sí, que es cierto, Pedro le negó, pero ninguno de los otros se manifestó a favor; podemos decir que todos cayeron, que todos fracasaron.

En el segundo texto se da luego de la resurrección del Señor, quien a pesar del comportamiento temeroso y pusilánime de sus discípulos, los busca, comparte con ellos y como en esta ocasión hace un encargo muy especial a Pedro, sí, precisamente a Pedro.

El Señor no se queda en el fracaso, Él muestra su perdón, Él convierte esas caídas temporales, esas flaquezas, esa inseguridad en oportunidades de crecer, de desarrollar ministerios, de cumplir du propósito.

REFLEXIÓN:
De la misma forma que el Señor no tuvo en cuenta el fracaso de los discípulos, hoy podemos llegar a Él con plena certidumbre de su perdón. Pedro es ejemplo de un corazón enseñable que fue usado con el poder del Espíritu Santo para animar a los cristianos perseguidos a permanecer fieles.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.