Devocional 5 de Julio 2018

ATAJOS A LA VOLUNTAD DE DIOS


SALMOS 37:1-9 1No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. 2 Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán. 3 Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. 4 Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. 5 Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará. 6 Exhibirá tu justicia como la luz, Y tu derecho como el mediodía. 7 Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades. 8 Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo. 9 Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.


LOS DEPORTES, LA CONSTRUCCION Y LOS VIAJES, el tiempo es esencial. Precipitarse a actuar sin someternos al plan puede resultar en oportunidades perdidas, problemas o desastres. El plan de Dios para nuestra vida también tiene plazos de tiempo.

El dirige los acontecimientos para hacer su voluntad, glorificar su nombre y bendecirnos, razón por la que cooperar con su tiempo es tan crucial. En vez de aprender esta lección de una manera dolorosa, considere lo que sucedió en cada situación de las siguientes escrituras:

  • Abraham y Sara trataron de tener al hijo prometido por medio de Agar, lo que resultó en desavenencia familiar y enojo. (Gen 16:1-6)
  • Rebeca y Jacob utilizaron el engaño para obtener la bendición del Señor, y Jacob se convirtió en un fugitivo (Gen 27:1-43)
  • Impaciente por el retraso de Samuel, el rey Saul ofreció el sacrifico, y Dios le quitó su reino. (1Sam 13:8-14)

Negarse a esperar el plan de Dios produce amargura y cierra las puertas. Pero, por el contrario, confiar en la sabiduría del Señor, creer en sus promesas, esperar su tiempo y entregarle nuestros planes, acarrean bendiciones.

No existen atajos para conocer la voluntad de Dios, y su camino no puede ser fácil. Por eso, debemos morir a nuestro ego, renunciar a nuestros deseos y planes para poder seguir los de Él y entender que somos sus siervos.

REFLEXIÓN:
Idear y un plan y apresurarse puede parecer la mejor manera de actuar, pero ¿quién está mejor calificado para señalar el camino, usted o Dios? Un camino está lleno de preocupación e incertidumbre, mientras que el otro conduce al descanso y a la bendición. ¿Cuál escogerá usted?


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.