Devocional 10 de Marzo 2018

UNA PROMESA INIGUALABLE


ISAÍAS 29:22b-23: …No será avergonzado Jacob, ni su rostro se podrá pálido porque verá a sus hijos, obra de mis manos en medio de ellos, que santificarán mi nombre; y santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel 

De promesa en promesa El Señor llevó a su pueblo, lo acompañó, le dio palabra de restauración y como en este versículo pronuncia una hermosa palabra de confianza, de un futuro mejor, de familias dedicadas a Él que mostrarán su amor a través de acciones concretas.

* Hijos compartiendo con sus padres
* Hijos que santificaran su nombre.
* Hijos que temerán al Dios de Israel.
* Hijos que aprenderán doctrina.
* Hijos que aprenderán inteligencia.

Algunos de nosotros leemos las anteriores promesas y deseamos que sean para nosotros: Tengo noticias, son para nosotros, el Señor dice que podemos creer lo que dice su palabra y hoy esta palabra es para cada uno de nosotros para cada padre y madre que anhela desde lo profundo de su corazón hijos consagrados a Dios, hijos que les sirvan, hijos que testifiquen, hijos que con su vida muestren su grandeza, hijos con los que podamos levantar manos conjuntamente en oración y en la alabanza. Yo creo que esa promesa es para mí y lo invito a creer que también es para usted.

REFLEXIÓN:
Nuestro Dios es un Padre amoroso y como tal desea que sus hijos estén alegres porque sus familias le creen y le sirven. Con fe clamemos porque Él en su benevolencia cumpla esta promesas en nuestros hogares.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.