Devocional 17 de Julio 2018

UN LUGAR LLAMADO CIELO


JUAN 14:1-6 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. 4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. 5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? 6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

DEBIDO A QUE LA HUMANIDAD ESTA ATADA a la tierra hasta la muerte, son bastantes comunes las ideas falsas acerca del cielo. Algunas personas lo imaginan como un mundo etéreo de espíritus amorfos que flotan, mientras que otros niegan su existencia. Algunas personas han regresado de experiencias cercanas a la muerte, y han descrito lo que vieron.

En medio de todas las creencias confusas y contradictorias, haríamos bien en recordar que nuestra única fuente segura y correcta de la información acerca del cielo es la Palabra de Dios.

El Señor Jesús tenía un conocimiento claro del cielo, porque había venido del Padre a la tierra. Poco antes de morir, dijo a sus discípulos que iría a la casa de su Padre a prepararles un lugar y que regresaría después para llevarlos a su nuevo hogar. Varias semanas después los discípulos vieron al Cristo resucitado ascender al cielo (Hch1:9-11)

Desde ese día los creyentes hemos esperado el prometido regreso del Señor. Todos recibiremos un cuerpo inmortal de resurrección semejante al de Cristo. Sera físicos, visible y reconocible para todos. Seremos capaces de comer (LC 24:41-43). El cielo es un lugar para cuerpos físicos, tangibles, un lugar para vivir, para servir a Dios, adorarle y disfrutar de Él para siempre.

REFLEXIÓN:
Saber todos detalles de nuestro Dios eterno es imposible, pero podemos estar seguros de que el Señor cumplirá su promesa de regresar por nosotros. Al entrar a esa morada hecha a nuestra medida. Sabremos que hemos llegado a nuestro hogar y que jamás podremos estar separados de nuestro Padre celestial.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.