Devocional 23 de Marzo 2018

RISA Y ALABANZA


SALMO 126:2 Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza.

Se cree que este salmo fue escrito para celebrar el regreso de Judá luego del exilio en Babilonia, pero como toda la Escritura es aplicable a todas las generaciones y a todos los pueblos ¡Gloria a Dios!.

Es una declaración de fe, de seguridad que las circunstancias que quitan el gozo darán paso al regocijo y a la alabanza.

En diversas ocasiones de la vida debemos enfrentar momentos o periodos de dolor, angustia, desesperanza; quizá una enfermedad, la muerte de un ser querido, una quiebra económica, la pérdida de un empleo, un ministerio infructuoso u otros motivos que usted conoce hacen que, aunque el sol brille andemos en oscuridad y en frío, que la vida pierda el sentido, que la sonrisa desaparezca de nuestro rostro para dar paso a un rictus de amargura, que aunque creamos en Él dudemos que el dolor pasará.

¡Hay noticias! Él hace y sigue haciendo maravillas en nosotros, ¡estaremos alegres! (paráfrasis del versículo 3).

La Escritura está llena de ejemplos de la intervención divina, Él sigue siendo el mismo, Él es el autor de grandes y maravillosas obras, a Él no se le escapa nuestro dolor y nuestra angustia, Él quiere que lleguemos a sus pies con nuestras cargas y las depositemos ahí, en el lugar más alto, más grande, más adecuado para que su amor cambie nuestro lamento en baile. ¡Hoy es el día!

REFLEXIÓN:
Es posible que la causa de su dolor y tristeza se prolonguen más de lo que usted cree resistir, pero hay esperanza en el Señor. Quienes creemos en una eternidad en su presencia, sabemos que el sufrimiento es temporal y que gozaremos de una alegría por la eternidad. Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.