Devocional 29 de Octubre 2018

UN MOMENTO DE FRUSTRACIÓN


JEREMÍAS 20:9 "Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude"

Jeremías, un apasionado profeta que debe dar el mensaje del Señor al pueblo de Judá en uno de los periodos más difíciles de su historia; a puertas de su conquista y exilio por parte de Babilonia como consecuencia de sus pecados pero sumidos en su propia terquedad y desobediencia.

Las anteriores circunstancias hacen que el profeta presente su queja ante el Señor porque ante el cumplimiento de su labor, en vez de arrepentimiento lo que encuentra es afrenta, persecución, escarnio.

La cercanía a Dios le hace hablar de manera tan coloquial y franca; le cuenta que ha pensado olvidar su llamado y su responsabilidad. Pero, reconoce que no pudo; que un fuego ardiente dentro de su ser le impide abandonar su ministerio profético. ¡Sí!, el profeta pasa por un momento de frustración, de duda, de desesperanza debido a su personalidad sensible y al dolor por el pecado del pueblo, pero reconoce la Autoridad suprema y la obra del Espíritu en su vida que le impulsa a continuar a pesar de sus frustraciones.

REFLEXIÓN:
Por mucho menos que los motivos de Jeremías, muchas veces nos rebelamos a su voz y a sus mandatos. ¡Que el Espíritu Santo nos guíe a la obediencia incondicional.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.