Devocional 31 de Marzo de 2018

NUESTRO PARIENTE REDENTOR


LUCAS 24:21   Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido.

El contexto corresponde a tres días después de la muerte del Señor, cuando dos de sus seguidores iban a Emaús, Él se les aparece, pregunta porqué de su aspecto triste y ellos, sin reconocerlo, le comentan que quien pensaban que los iba a redimir fue entregado y crucificado. Iban desesperanzados

El Señor había provisto para el pueblo de Israel la figura de la redención como manera de liberar de algún mal mediante el pago de un precio.

La redención significa comprar para liberar; concretamente comprar un esclavo para dejarlo libre. El Señor nos compró para liberarnos de la esclavitud y hacernos sus hijos y todo a través del acto de amor Cristo. Gálatas 4:7.

No era una simple liberación o un sencillo rescate, era un acto que involucraba un sentido de comunión consanguínea porque entre los hebreos ese acto lo realizaba un pariente. Un acto de amor.

Uno de los propósitos de la encarnación del Señor Jesucristo fue hacerse parte de la familia humana para así ser nuestro pariente redentor y cumplir con este requisito.

Además de ser pariente, otra condición era la de estar en capacidad de redimir, es decir no tener deudas; y Él era el Único que no le debía nada a Satanás, porque no había pecado en él, por tanto podía pagar el precio; su sangre preciosa.

Tener la voluntad de redimir era el tercer requisito y Él no murió porque le tocara hacerlo, se entregó con disposición y agrado, para glorificar al Padre Juan 12:27-28.

El Señor Jesucristo, nuestro amado pariente redentor, a través de su sacrificio nos redimió del dominio de Satanás sobre nuestra vida, Colosenses 1:13; del poder de la muerte, Hebreos 2:15 y de la servidumbre del pecado, Romanos 8:2.

REFLEXIÓN:
Es sublime el precio del rescate que el Señor Jesucristo pagó por cada uno de nosotros; no lo tengamos a menos. Él nuestro amado pariente pagó por nuestra libertad; por tanto andemos como sabios libres y no como esclavos necios Efesios 5:15.



Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.